
Este año, Lázaro convocó a MZ Latam, estudio de arquitectura especializado en el desarrollo de conceptos espaciales para marcas, para crear una nueva identidad arquitectónica destinada a sus puntos de venta. El proyecto propone una mirada integral sobre la arquitectura comercial sustentable, combinando diseño, materialidad, experiencia de marca y aprovechamiento consciente de los recursos.
El punto de partida fue trasladar al espacio físico el lenguaje propio de la marroquinería. En lugar de pensar el local únicamente como un contenedor de productos, MZ Latam desarrolló un concepto en el que la arquitectura funciona como una extensión de una cartera Lázaro: precisa, cuidada y construida a partir del protagonismo de los materiales.
Esta idea se traduce en espacios predominantemente monocromáticos, donde cada detalle arquitectónico encuentra una referencia directa en el oficio. Los zócalos pueden leerse como costuras; las juntas recuerdan a los vivos de una pieza de marroquinería; y el cuero aparece como un revestimiento noble, táctil y estrechamente relacionado con la identidad de la marca.
De esta manera, la arquitectura comercial sustentable deja de ser solamente una decisión vinculada con determinados materiales para convertirse en una estrategia de diseño más amplia. Cada recurso tiene una función concreta y cada elemento busca aportar a una narrativa coherente, evitando intervenciones innecesarias.
El resultado es un espacio limpio y contemporáneo que acompaña al producto sin competir visualmente con él. La arquitectura construye un entorno de calidad y precisión, mientras mantiene una neutralidad que permite que personas con diferentes estilos e identidades puedan apropiarse del espacio.

¿Cómo se transforma la identidad de una marca en arquitectura comercial?
Uno de los desafíos centrales de la arquitectura comercial sustentable es lograr que el espacio represente a la marca sin caer en recursos decorativos evidentes. En el proyecto desarrollado por MZ Latam para Lázaro, esa identidad surge directamente de los códigos de fabricación del producto.
Las líneas, las uniones, las terminaciones y las texturas remiten al proceso de confección de una pieza de marroquinería. La arquitectura adopta así la misma lógica de una cartera bien realizada: precisión, cuidado por los encuentros y atención sobre la materialidad.
Esta decisión permite construir una identidad espacial reconocible que puede replicarse en diferentes puntos de venta. La arquitectura comercial sustentable para locales necesita justamente esa capacidad de adaptación: mantener una esencia común mientras responde a las particularidades de cada ubicación.
El vidrio ocupa un lugar importante dentro de esta propuesta. Utilizado como una interfaz entre producto y espacio, aporta una estética limpia, profesional y contemporánea. Su transparencia y precisión generan un contraste con la textura del cuero y permiten que ambos materiales se potencien.
La combinación contribuye a generar una atmósfera cercana a la de un laboratorio silencioso: ordenada, clara y sofisticada. El vidrio incorpora una capa tecnológica y actual sin eliminar la calidez de los materiales más táctiles.
Así, el proyecto logra equilibrar dos dimensiones que muchas veces aparecen como opuestas en el diseño de retail: tecnología y materialidad. Esta integración es especialmente importante dentro de una estrategia de arquitectura comercial sustentable, donde el objetivo no es sumar elementos, sino conseguir que cada decisión cumpla varias funciones al mismo tiempo.
El espacio de exhibición alcanza de este modo un estándar elevado sin recurrir a una acumulación de recursos visuales. Producto, arquitectura y experiencia del cliente se integran dentro de una misma narrativa.
En este sentido, el nuevo concepto de Lázaro también pone en primer plano una característica fundamental del diseño comercial contemporáneo: el local ya no funciona únicamente como un lugar de venta. Se convierte en una experiencia física de la marca.
La arquitectura sustentable aplicada al retail puede contribuir a esta experiencia cuando las decisiones ambientales forman parte de la identidad general del proyecto y no aparecen como elementos incorporados posteriormente.

¿Cómo incorpora la sustentabilidad el nuevo concepto de locales Lázaro?
Uno de los aspectos destacados del proyecto es la búsqueda de nuevas posibilidades para los descartes vinculados con la producción. La propuesta contempla reutilizarlos para desarrollar algunas de las texturas que forman parte de los locales.
Este enfoque permite resignificar materiales que originalmente serían considerados residuos y convertirlos en un recurso expresivo dentro de la arquitectura. La lógica de la arquitectura comercial sustentable aparece entonces asociada a una nueva manera de entender la materia: no solamente por su origen, sino también por las posibilidades de reutilización que ofrece.
Transformar descartes en texturas o expresiones artísticas incorpora además una dimensión narrativa. El material deja de ocultarse y pasa a comunicar un compromiso concreto, conectando la identidad visual del espacio con valores relacionados con la sustentabilidad.
Este tipo de decisiones permite que el diseño sustentable para espacios comerciales tenga una presencia visible y comprensible para quienes recorren el local. No se trata únicamente de reducir desperdicios, sino también de generar nuevas relaciones entre diseño, producción y comunidad.
La reutilización de materiales puede convertirse, además, en un elemento diferenciador dentro de la experiencia de marca. En el caso de Lázaro, dialoga directamente con la naturaleza del producto y con el concepto arquitectónico general, evitando que la sustentabilidad aparezca desconectada del resto de la propuesta.
Para MZ Latam, el desafío fue integrar estas decisiones dentro de un sistema arquitectónico capaz de trasladarse a diferentes locaciones. Por eso, además del concepto espacial, se desarrolló un manual de arquitectura que establece los criterios necesarios para implementar la nueva identidad de manera consistente.
Este recurso permite ordenar materiales, terminaciones, encuentros, elementos de exhibición y decisiones generales de diseño, facilitando la aplicación del proyecto en distintos puntos de venta. La arquitectura comercial sustentable para marcas requiere precisamente esta mirada de largo plazo, ya que un concepto sólido debe poder crecer junto con la red comercial.
A partir de este manual comenzaron a desarrollarse los diferentes proyectos de implementación. Uno de ellos puede verse en el local de Lázaro ubicado en Portal Salta Shopping, donde los principios planteados durante la etapa conceptual empiezan a materializarse en un espacio concreto.

La propuesta demuestra cómo la arquitectura comercial sustentable puede integrarse con branding, diseño interior y experiencia de usuario sin resignar la identidad premium de una marca. Sustentabilidad y sofisticación no aparecen como conceptos contrapuestos, sino como partes de una misma estrategia.
También plantea una evolución en la manera de pensar los locales comerciales. El diseño ya no se limita a resolver circulación, exhibición o imagen: puede contar la historia del producto, revelar aspectos de su proceso de fabricación y expresar los valores que la marca quiere proyectar.
En el nuevo concepto desarrollado para Lázaro, cada elemento responde a esa búsqueda. El cuero aporta memoria y tactilidad; el vidrio introduce precisión y contemporaneidad; las líneas arquitectónicas recuperan gestos de la confección; y los descartes encuentran una nueva oportunidad a través del diseño.
De esta forma, la arquitectura comercial sustentable se transforma en una herramienta capaz de conectar espacio, producto y propósito. El proyecto desarrollado por MZ Latam para Lázaro propone un retail donde nada necesita imponerse para comunicar: la identidad surge de los materiales, de los detalles y de una arquitectura pensada con la misma precisión con la que se construye una pieza de marroquinería.
